4.4 C
Talca
Miércoles, Junio 24, 2026
spot_img

Envase aséptico: el aliado silencioso en la lucha contra el desperdicio alimentario

Cuando la cadena de frío falla, el packaging aséptico toma el relevo: SIG explica cómo esta tecnología extiende la vida útil de los alimentos, reduce mermas en toda la cadena logística y abre mercados donde la refrigeración no llega.

 

Cada año, América Latina pierde el equivalente al 15% de su producción total de alimentos por desperdicio a lo largo de la cadena de suministro. Una parte importante de esas pérdidas no ocurre en los hogares, sino antes: en el transporte, el almacenamiento y la distribución, especialmente en zonas donde mantener la cadena de frío es difícil o directamente imposible.

 

Frente a ese escenario, el envasado aséptico emerge como una herramienta concreta y con impacto medible. A diferencia del envase convencional con cadena de frío, la tecnología aséptica permite que productos como jugos, lácteos, sopas y aceites comestibles se conserven durante meses a temperatura ambiente, sin sacrificar calidad ni inocuidad. Además, contribuye a hacer más eficientes las cadenas de suministro al reducir la dependencia de infraestructura refrigerada durante el almacenamiento y la distribución.

 

SIG, compañía líder global en sistemas de envasado aséptico, acaba de recibir el reconocimiento en la categoría Save Food de los Premios Viva Chile Packaging, un galardón que refuerza el rol de esta tecnología no solo como solución de conveniencia, sino como respuesta a uno de los grandes desafíos alimentarios de la región.

 

“En categorías de alto consumo, como jugos, lácteos y aceites, el envasado aséptico puede extender la vida útil de un producto de semanas a varios meses, sin necesidad de refrigeración. Eso no es solo un dato técnico: es la diferencia entre que un alimento llegue o no a la mesa de una familia en zonas remotas”, señala Fernanda Salas, Gerente de Marketing PACCE de SIG.

 

La falta de infraestructura de refrigeración en zonas rurales de Latinoamérica es uno de los factores que más impulsa la demanda de soluciones asépticas. En regiones donde cortes de luz, distancias largas o ausencia de cadena de frío son la norma, contar con un envase que no requiera mantención especial cambia completamente la ecuación logística para los productores y distribuidores.

 

“Donde la cadena de frío no existe o no es confiable, el packaging aséptico deja de ser una ventaja competitiva para convertirse en un habilitador. Permite que ciertos productos simplemente existan en ese mercado. Y eso impacta directamente en la reducción de mermas, porque los productos llegan en condiciones óptimas aunque hayan recorrido cientos de kilómetros sin refrigeración”, recalca Salas.

 

Un ejemplo concreto de estos aprendizajes es el desarrollo del envase para Smart Earth Camelina Oil, un aceite de nicho con alta sensibilidad oxidativa que requería una solución de packaging capaz de preservar sus propiedades por un tiempo prolongado sin comprometer su calidad. El proceso reveló cuánto puede aportar el diseño del envase aséptico no solo en shelf life, sino también en la reducción real de mermas durante el proceso productivo y la distribución.

 

Para la ejecutiva, “el proyecto con Smart Earth Camelina Oil nos mostró algo que vale para muchas categorías: cuando el packaging está bien diseñado desde el origen, las pérdidas de producto durante el proceso y la distribución pueden reducirse de forma significativa. No es solo extender la fecha de vencimiento; es asegurar que la menor cantidad posible de producto se pierda antes de llegar al consumidor”.

 

Con la conversación global sobre desperdicio alimentario ganando urgencia —impulsada por organismos como la FAO y por los compromisos de los países en el marco del ODS 12— el envasado aséptico se consolida como una herramienta clave para ayudar a la industria alimentaria a avanzar hacia sistemas alimentarios más resilientes, eficientes y alineados con los objetivos globales de reducción de pérdidas y desperdicio de alimentos.

 

Además, por su parte, la tecnología aséptica combina procesos de esterilización del producto y del envase con un llenado en condiciones controladas, permitiendo preservar alimentos de forma segura durante largos períodos sin necesidad de conservantes ni refrigeración.

 

Sobre SIG

SIG es un proveedor líder mundial de sistemas de envasado aséptico, con sede en Suiza. Ofrece soluciones en cartón, Bag-in-Box y Spouted Pouch para la industria de alimentos y bebidas. Ocupa el primer lugar global en Bag-in-Box y el segundo en cartón y Spouted Pouch, con €3,2 mil millones en facturación (2025), más de 8.700 colaboradores de más de 100 nacionalidades y cerca de 54 mil millones de envases producidos al año para más de 750 clientes en más de 100 países. Bajo el propósito “for better”, SIG avanza hacia un futuro regenerativo a través de sus cuatro pilares: Clima+, Naturaleza+, Recursos+ y Alimentos+.

INFORMACIONES RELACIONADAS

Nuestras Redes

83,000FansLike
153,000FollowersFollow
- Advertisement -spot_img

ÚLTIMAS INFORMACIONES